De un panal se derramó su deliciosa miel, y las moscas acudieron ansiosas a devorarla. Y era tan dulce que no podían dejarla. Pero sus patas se fueron prendiendo en la miel y no pudieron alzar el vuelo de nuevo. Ya a punto de ahogarse en su tesoro, exclamaron:
- ¡Nos morimos, desgraciadas nosotras, por quererlo tomar todo en un instante de placer !
Moraleja
Toma siempre las cosas más bellas de tu vida con serenidad, poco a poco, para que las disfrutes plenamente. No te vayas a ahogar dentro de ellas.
La fábula de las moscas, recogida en las obras de Esopo, nos ofrece una enseñanza sobre el dominio propio y el autocontrol. Las moscas representan a aquellos que no son capaces de gobernar sus propias pasiones, y por causa de ello, caen víctimas de su deseo desenfrenado. Por eso, lo mejor es saber disfrutar de las cosas placenteras de la vida de manera prudente y sin afán.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario